La Cultura y los hábitos alimenticios
La cultura y los hábitos alimenticios
Los hábitos
de alimentación se ven influidos por el desarrollo de la persona, género, etnia
y cultura, las creencias sobre los alimentos, las preferencias personales, las
prácticas religiosas, el estilo de vida, la economía, la medicación y la
terapia, la salud, el consumo de alcohol, la publicidad y los factores
psicológicos. Lo anterior nos lleva a reflexionar sobre la relación que existe
entre el proceso de la alimentación y la nutrición en el cuerpo de una persona,
y como resultado su estado de salud.
DESARROLLO DEL INDIVIDUO
Las
personas en períodos de crecimiento (es decir, la infancia y la adolescencia)
tienen un aumento de las necesidades de nutrientes y energía. Los adultos
mayores, por otro lado, necesitan menos calorías y ajustes en su alimentación
en vista del riesgo de enfermedades y el proceso propio del
envejecimiento.
GÉNERO
Las
necesidades de nutrientes son diferentes para hombres y mujeres debido a su
composición corporal y las funciones reproductivas de cada uno. La mayor masa
muscular de los hombres produce una mayor necesidad de calorías y proteínas. A
causa del periodo menstrual, las mujeres necesitan más hierro que los hombres.
En las mujeres embarazadas y lactando se incrementan las calorías, los líquidos
y algunos nutrientes específicos.
ETNICIDAD Y CULTURA
El origen
étnico de las personas frecuentemente determina las preferencias alimentarias.
La comida tradicional (por ejemplo, el arroz para los asiáticos, la pasta para
los italianos, el curry para los indios, el maíz para los mexicanos) es parte
de la cultura alimentaria de cada grupo étnico.
Es
difícil emitir un juicio estricto en relación a una "buena comida o
una mala comida", esto dependerá del enfoque, lo que debe de estar
presente es que cada grupo étnico tiene sus hábitos, y se debe tomar en cuenta
la existencia de las variaciones en la ingesta y que éstas son aceptables bajo
diferentes circunstancias. Lo que debe ser "universalmente aceptado"
es que se debe de comer saludablemente para mantener un estado de salud
correcto. La preferencia de alimentos probablemente difiere, entre los
individuos de una misma tradición cultural, como lo hacen generalmente entre
las culturas. No todos los italianos comen pizza, por ejemplo, y muchos, sin
duda, disfrutan de otra comida como podría ser la mexicana.
CREENCIAS SOBRE LA ALIMENTACIÓN
Las
creencias acerca de los efectos de los alimentos sobre la salud y el bienestar
pueden afectar la elección de alimentos.
Muchas
personas adquieren sus creencias acerca de la comida a través de medios de
difusión como la televisión, las revistas y otros medios de comunicación. Por
ejemplo, algunas personas están reduciendo su ingesta de grasas de origen
animal en respuesta a la evidencia de que el consumo excesivo de grasas de
origen animal es un importante factor de riesgo en la enfermedad
cardiovascular, incluyendo infartos al corazón y derrames cerebrales.
Las comidas
de moda implican la de alimentos comunes. Una moda es un interés generalizado,
pero de corta duración. Puede basarse en la creencia de que ciertos alimentos
tienen poderes especiales o en la idea de que ciertos alimentos son
perjudiciales. En algunas ocasiones, las comidas de moda pueden ser
consumidas por las personas con la finalidad de la búsqueda de una "cura
milagrosa" a una enfermedad, o bien pretende sentirse o tener una salud
superior o quiere "retrasar el envejecimiento". Algunas formas de
alimentarse basado en algunas modas pueden ser inofensivas, pero otras
son potencialmente peligrosas para la salud.
PREFERENCIA PERSONAL
Las
personas desarrollan gustos y disgustos sobre la base de asociaciones con una
comida típica. Por ejemplo, un niño al que le encanta visitar a sus abuelos
puede amar un alimento específico, ya que se sirve en la casa de los abuelos.
Otro niño que no le gusta una tía muy estricta, le disgusta el guiso de pollo
que ella prepara a menudo. La gente suele llevar a estas preferencias hasta la
edad adulta.
Los gustos
y disgustos individuales también pueden estar relacionados con la familiaridad.
Los niños a menudo dicen que no les gusta una comida antes de probarla. Algunos
adultos son muy aventureros y deseosos de probar nuevos alimentos. Otros
prefieren comer las mismas comidas en varias ocasiones. Las preferencias en los
gustos, olores, sabores (mezclas de sabor y olor), temperaturas, colores,
formas y tamaños de los alimentos influyen en las decisiones de una persona
hacia los alimentos. Por ejemplo, algunas personas pueden preferir los sabores
dulces y amargos a los sabores amargos o salados. La textura desempeña un gran
papel en las preferencias alimenticias.
Las
implicaciones de los aspectos culturales sobre la alimentación deben de ser
considerados en todo momento, no sería de utilidad darle un significado
estrictamente científico a la nutrición sin tenerlos en cuenta en nuestro
diario vivir, en conjunto la cultura y la nutrición dan por resultado lo que
somos y nuestros estado de salud.
Bibliografía
Contreras, J. (Ed.). (1995). Alimentación
y cultura: necesidades, gustos y costumbres (Vol. 3). Edicions
Universitat Barcelona.


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